Bogotá, 18 de julio de 2020

La Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO),[1] manifiesta su rechazo por el asesinato de la niña de 9 años del pueblo indígena Embera de la comunidad de Geandó, en la zona del Alto Baudó chocoano, que se presentó tras los enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), que vuelven a poner en riesgo a los pueblos  indígenas y comunidades negras que habitan esta zona del municipio de Chocó, registrados en los últimos días y que ha sido difundido por medios de comunicación este 16 de julio.

Asimismo, el día de ayer se ha dado a conocer la denuncia pública de la Organización Unidad Indígena del Pueblo Awá (UNIPA) sobre lo ocurrido el martes 14 de julio cuando en horas de la noche un grupo armado ilegal ingresó en el Resguardo indígena Awá Cuasbíl La Faldada en el departamento de Nariño y le disparó a una vivienda[2]. Como dice la organización indígena cuatro personas de la familia awa que se encontraban en el lugar resultaron heridas, entre ellas una niña y una mujer en estado de embarazo.

Sumado a lo anterior, la COALICO reitera su preocupación por los hechos que se han presentado a lo largo del primer semestre del año 2020, donde como lo reportamos en nuestro Observatorio niñez y conflicto armado (ONCA), en el departamento del Chocó se han presentado 8 eventos de bloqueo de suministros y servicios básicos, 2 desplazamiento masivos y 6 eventos de vinculación y reclutamiento de NNA por parte de los actores armados, donde además, preocupa el registro de reclutamientos masivos, acciones que  han dejado por lo menos 4.000 víctimas niñas, niños y adolescentes.

En este sentido, la COALICO reitera el llamado a todos los actores armados a evitar acciones que pongan en riesgo la vida de las comunidades y se suma al pedido realizado por el Sr. Carlos Ruiz Massieu representante especial del Secretariado General de las Naciones Unidas en Colombia, donde se solicita de manera inmediata el cese de todas las hostilidades que se vienen presentando en el marco del conflicto armado en Colombia, como lo deja manifiesto el Consejo de Seguridad donde,  “Exhorta a todas las partes en los conflictos armados para que se comprometan inmediatamente en una pausa humanitaria duradera, durante al menos 90 días consecutivos, a fin de permitir la prestación de asistencia humanitaria en condiciones de seguridad, sin obstáculos y de forma sostenida”[3] Además, solicita al Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Ivan Duque, la necesidad de emprender medidas efectivas de prevención y protección, para evitar que las niñas, niños y adolescentes de las comunidades étnicas que viven en Colombia, continúen siendo víctimas de violaciones de sus Derechos Humanos y de infracciones de Derecho Internacional Humanitario en el marco el conflicto armado y en especial en medio de la emergencia por la pandemia generada por el Covid 19.


[1] La COALICO, actualmente conformada por: Asociación Centro de Desarrollo y Consultoría Psicosocial Taller de Vida; Asociación Cristiana Menonita para Justicia, Paz y Acción No Violencia (Justapaz); Benposta Nación de Muchach@s; Corporación Vínculos; Defensa de Niñas y Niños Internacional (DNI Colombia); Fundación Creciendo Unidos (FCU); y el Servicio Jesuita a Refugiados Colombia (JRS Colombia).

[2] Comunicado N0 007 – 2020 A la Comunidad Nacional e Internacional, UNIDAD INDÍGENA DEL PUEBLO AWÁ UNIPA

[3] Declaración del representante especial del Secretario General de la ONU en Colombia Carlos Ruiz Massieu,  https://colombia.unmissions.org/declaraci%C3%B3n-del-representante-especial-del-secretario-general-de-la-onu-en-colombia-carlos-ruiz-1 . Consultado el 17 de julio de 2020.