La Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO),[1] observa con preocupación los diferentes hechos de violencia y de violación a los derechos de la niñez y la adolescencia en Colombia presentados a lo largo del primer semestre de 2020 y que han dejado como resultado, entre otras, la pérdida de vidas, el desplazamiento forzado y el incremento del reclutamiento y uso de ellos y ellas. La compleja situación a la que se viene enfrentando la niñez, la adolescencia y la juventud en el país, se agudiza en medio de la situación de pandemia generada por el SARS-CoV-2, que causa la enfermedad conocida como COVID-19, donde también se han visto afectados derechos fundamentales como la salud, la educación y la alimentación.

Dentro de los hechos más recientes, está lo sucedido en el municipio de Ituango- Antioquia, donde perdieron la vida Camilo Suserquia de 15 años y Carlos Barrera de 17  a manos del Clan del Golfo como lo señaló el Ejército Nacional[2], y el caso de Anderson Arboleda, un joven de 19 años de Puerto Tejada – Valle del Cauca, quien perdió la vida tras recibir una golpiza por presuntos abusos de la fuerza pública, situación que ha generado polémica por los abusos policiales y sobre la discriminación en Colombia. Eventos que se suman a la denuncia realizada por el Procurador General de la Nación, Dr. Fernando Carrillo Flórez, ante la Fiscalía General de la Nación por las situaciones relacionadas al reclutamiento y uso de niños, niñas y adolescentes y las lesiones y homicidios de personas protegidas, y distintos actos de terrorismo, tortura y desplazamiento forzado del que han sido víctimas esta población, señalando principalmente a las comunidades campesinas e indígenas por el accionar del Ejército de Liberación Nacional –ELN-, las disidencias de las antiguas FARC-EP, y otros 8 grupos armados ilegales.

Por su parte, el monitoreo del Observatorio niñez y conflicto armado de la COALICO (ONCA) evidenció entre enero y mayo de 2020, un incremento de un 113%[3] de las afectaciones relacionadas con reclutamiento de niñas, niños y adolescentes en relación al mismo periodo del año 2019, mostrando así, la continuidad de los riegos y desprotección que enfrentan en la actualidad niñas, niños y adolescentes en el país. Es ejemplo claro y manifesto de lo anterior, la denuncia pública realizada por el mismo Alto Comisionado para la Paz, Dr. Miguel Ceballos, quien dio a conocer como una niña adolescente indígena de 16 años, fue reclutada por el ELN, obligada a instalar una mina antipersonal, que al detonarse en sus manos le ocasiona daños irreparables entre los cuales están la pérdida de sus brazos y la visión por uno de sus ojos. Según la información que se ha compartido por los medios de comunicación desde el 16 de junio pasado, los hechos ocurrieron el pasado 23 de mayo en la zona rural de Murindó (Antioquia).

El escenario para las niñas y niños es aún más complejo y con mayor dificultad de respuesta en protección, reacción y seguimiento a causa de la emergencia sanitaria por la pandemia generada por el COVID-19. Esta situación de emergencia, no solo ha aumentado el riesgo de vulneraciones contra las niñas, niños y adolescentes por el conflicto armado, sino del conjunto de los derechos de esta población. Derechos como la educación, especialmente con la capacidad real del sistema educativo para cumplir con el núcleo esencial del derecho cuando de entrada falta cobertura en servicios básicos como energía, redes de comunicación y acceso a internet, entre otras, es de especial preocupación para la COALICO, sobre todo, porque esta situación ha contribuido a la deserción escolar de muchos niños, niñas y adolescentes en especial de los territorios más alejados y en su mayoría pertenecientes a pueblos indígenas, comunidades afro y población campesina, favoreciendo la oferta de los actores armados en dichos territorios.

También es de alta preocupación la falta de garantías alimentarias, el incremento de la violencia intrafamiliar, los indicadores que hacen referencia a la violencia física y sexual, los impactos psicológicos que se pueden estar presentando en medio del aislamiento, y las medidas -o ausencia de estas-, que se vienen tomando en el marco de los desplazamientos forzados internos de las niñas y niños refugiados y migrantes venezolanos y sus familias, pues sus condiciones de vida se han visto tan deterioradas, que han salido en busca de nuevas oportunidades de trabajo en otras ciudades del país, así como aquellos que han decido retornar hacia Venezuela, pues conciben que en su país podrán estar mejor.

Teniendo en cuenta las preocupaciones y escenarios anteriormente mencionados la COALICO:

  1. Se suma a la solicitud hecha por el Procurador General de la Nación para solicitar la priorización de las investigaciones por los eventos relacionados a los hechos criminales y por la vinculación y reclutamiento sucedidos contra niñas, los niños y adolescentes, no solo en medio de la emergencia generada por el covid-19[4] sino también de todos los hechos de los cuales se ha tenido conocimiento a lo largo de lo corrido del 2020.
  • Solicita de manera urgente al Gobierno del Presidente Iván Duque Márquez, fortalecer la implementación de medidas que garanticen la protección y el acceso a derechos de las niñas, niños y adolescentes, donde se tengan en cuenta los enfoques diferenciales, étnicos y territoriales, haciendo un especial énfasis en la adecuación  y de las medidas acordes con las necesidades a los niños y niñas de los territorios más alejados del país, así como que se garanticen sus derechos fundamentales como la vida, la salud, la educación y la alimentación en consonancia con el Interés Superior del Niño.
  • Reforzar la implementación de todas las medidas que estén al alcance del Estado colombiano para la prevención del reclutamiento, uso y/o utilización de niños, niñas y adolescentes por parte de los actores armado en el país.
  • Solicitar al Gobierno nacional la generación de espacios y mecanismos expeditos de participación y consulta con niñas, niños y adolescentes donde se tengan en cuenta las voces, intereses y opiniones de ellos y ellas como actores fundamentales en la construcción y reconstrucción de una nueva normalidad para el país.

Finalmente, la COALICO hace un llamado a la acción, mantenernos impavidos frente al dolor y la crueldad de las que son víctimas niñas, niños y adolescentes por causa del conflicto armado sumado a las situaciones que llevan a la vulneración del conjunto de sus derechos en el día a día de sus vidas pone en evidencia que se falla en el deber de protección que tiene el Estado colombiano con esta población.

La niñez y la adolescencia en Colombia no necesita medidas populistas, ni que sus derechos sean instrumentalizados por intereses y réditos políticos. Aquí lo que niñas, niños y adolescentes necesitan es que se evite que estas situaciones y todas las violencias contra ellas y ellos sigan ocurriendo a diario.


[1] La COALICO, actualmente conformada por: Asociación Centro de Desarrollo y Consultoría Psicosocial Taller de Vida; Asociación Cristiana Menonita para Justicia, Paz y Acción No Violencia (Justapaz); Benposta Nación de Muchach@s; Corporación Vínculos; Defensa de Niñas y Niños Internacional (DNI Colombia); Fundación Creciendo Unidos (FCU); y el Servicio Jesuita a Refugiados Colombia (JRS Colombia).

[2] Asesinan a joven de 15 años, hijo de una desmovilizada de las Farc  https://www.semana.com/nacion/articulo/asesinan-a-joven-de-15-anos-hijo-de-una-desmovilizada-de-las-farc/677955

[3]  Falta de clases aumentó el reclutamiento forzado en Colombia. https://www.elespectador.com/colombia2020/pais/falta-de-clases-aumento-el-reclutamiento-forzado-en-colombia-articulo-919732/

[4] Procurador denunció ante la Fiscalía reclutamiento ilícito y uso de menores en la comisión de delitos durante la pandemia del covid-19 https://www.procuraduria.gov.co/portal/Procurador-denuncio-ante-la-Fiscalia-reclutamiento-ilicito-y-uso-de-menores-en-la-comision-de-delitos-durante-la-pandemia-del-covid-19.news